¿Por qué funciona el marketing olfativo?

Los avances en neurociencia demuestran hoy que el cerebro límbico (emocional) es quien en realidad toma las decisiones cotidianamente y nuestro cerebro racional lo único que hace es vivir la experiencia de una decisión previamente tomada y justificarla racionalmente.

En el cerebro límbico (emocional) se encuentra el hipocampo, lugar donde se almacenan todos los recuerdos que hemos tenido en la vida, recuerdos conscientes e inconscientes.

¿Y qué tiene que ver el olfato con esto? A diferencia otros sentidos, el olfato es el único que tiene un camino directo a esta parte del cerebro por medio del bulbo olfativo. Es por eso que recordar algo que hueles, es 7 veces más efectivo algo que ves.

Las personas tomamos decisiones en función de las experiencias y cuando no hemos tenido alguna, entonces utilizamos la memoria asociativa.

¿Recuerdas todos aquellos lugares aromatizados que te han gustado?

Bueno, si alguien entra a tu tienda y huele bien, utilizará la memoria asociativa… “mi experiencia dice que cuando huele bien es cuando me fui de vacaciones, fui a un evento emocionante, compre algo importante”, luego entonces, con el aroma indicado mi cerebro asocia que voy a vivir una experiencia similar que hará que mi predisposición a pagar sea mayor y mi estado de ánimo mejore.